Del satélite (SRTM, 30 m): muestran hacia dónde cae la ladera. Son aproximadas; la curva de verdad se marca en campo con el agronivel.
Elige el GeoTIFF, o la imagen y su archivo de georreferencia a la vez (Ctrl + clic). Se reproyecta aquí mismo y queda guardada en este dispositivo.
Sin señal el satélite no se ve: Esri y OpenStreetMap no permiten guardar sus teselas. Tu ortofoto sí: se guarda solo la zona del lote.
El GPS del teléfono acierta a 3–10 m a cielo abierto y peor bajo el dosel; si su error supera la mitad de la distancia entre plantas, la app pasa sola al modo por surco: navega al inicio del surco, alinea el rumbo con la brújula y cuenta plantas con la cinta. Con un receptor RTK externo (Bluetooth) y «ubicación simulada» en Android la precisión baja a centímetros y vuelve el modo planta a planta.
La hoja te lleva de la mano. Todo lo que cambies se recalcula al instante sobre el mapa.